Silencio Azul (Parte III)
El mar no reclama cuerpos, reclama almas. PARTE III Uno a uno fueron cayendo. Fueron espectadores de la muerte del resto. Estaban en cubierta sin poder moverse. Gritando, temblando de ira y de miedo y llorando. La fuerza que los mantenía petrificados, los soltó. Uno a uno.