Habitación 216 bajo la lupa
Una reseña que respira en la oscuridad. Hay algo maravilloso cuando se escribe; pero lo es aún más cuando alguien te lee. Maravilloso y perturbador. No me refiero al acto rutinario de pasar páginas, no. Es ese momento en que alguien atraviesa tu historia, camina por las cicatrices de tus personajes y después, con la calma de un forense, deja su veredicto abierto de par en par sobre la mesa de operaciones.