Batalla diaria con dolor crónico
El optimismo en la vida de un paciente con dolor crónico. Aunque la luz siempre vence a la tiniebla, no es menos cierto que a veces las sombras son tan densas que no dejan pasar la luz más allá de unos milímetros. Nuestra visión, nuestra mirada, las imágenes que atesoramos en nuestro corazón y en nuestro cerebro requieren de la luz para poder ser nítidas y para que podamos captar hasta el más mínimo detalle.