El hospital del tiempo roto
Donde el dolor no acaba, pero aprende a repetirse Despertó con el dolor royéndole la columna con sus afilados dientes. No era un dolor normal, pero ¿qué dolor es normal? Este tenía textura, tenía voz. Se comunicaba con ella. Sentía como si algo afilado hubiera aprendido a respirar dentro de su cuerpo.